Una vez terminado el último trozo de su pastel y el último sorbo de su café, Lotario pronunció:
– Ni la inteligencia artificial ni el control extremo. Tampoco el desequilibrio entre el avance tecnológico y el moral; ni el poder de las grandes corporaciones; ni las sociedades enfermas; ni la desnutrida educación; ni el sistema económico de deuda inmoral; ni las heridas del planeta; ni la constante manipulación… Lo que más miedo me da, amigos míos, es que habrá un día en el que el ser humano será más feliz de forma digital que de forma orgánica; y esto es terrible.
Artur Martí Peraire, Mayo 2025
